Ingredientes
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Instrucciones
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01
Precalienta la parrilla a 450 °F. Prepárala para cocinar de forma indirecta (si quieres, también puedes hacerlo de forma directa; solo asegúrate de usar una sartén apta para la parrilla, como una de hierro fundido).
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02
Corta el pomelo por la mitad (de este a oeste). Usa un cuchillo de cocina o uno de sierra y sigue la curva del pomelo con el cuchillo para separar cada gajo, trazando el contorno interior de cada uno.
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03
Echa 1½ cucharadas de azúcar moreno encima de cada mitad de pomelo preparada y frota el azúcar moreno entre los gajos. Usa un rallador Microplane para rallar un poco de canela fresca encima de cada mitad de pomelo.
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04
Coloca los pomelos con la pulpa hacia arriba en una sartén de hierro fundido. Asegúrate de que queden bien nivelados para que no se pierda nada de zumo y, a continuación, ponlos en la parrilla a 450 °F y cierra la tapa. Hornea durante 20 minutos. Aprovecha este tiempo para preparar la nata montada.
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05
Para preparar la nata montada con ron, echa la nata líquida en un bol. Con unas varillas, bate hasta que empiece a formar picos suaves. Añade el azúcar glas, el extracto de vainilla y el ron. Sigue batiendo hasta que todo quede bien mezclado y la nata forme picos firmes. Guárdala en la nevera para usarla más tarde.
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Ingredientes
- 2 tazas de nata para montar
- 2 cucharadas de azúcar glas
- 1/4 de cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharada de ron especiado Sailor Jerry
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06
Abre la campana al cabo de 20 minutos; los pomelos deberían empezar a tener un aspecto más abultado y a elevarse respecto a su nivel original. Si parece que necesitan unos minutos más, cierra la campana y déjalos cocer entre 2 y 3 minutos más, pero no dejes que el azúcar residual del fondo de la bandeja se caramelice en exceso y se queme.
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07
Saca la bandeja de la parrilla y pasa los pomelos asados al plato de presentación. Espera unos minutos a que la parte superior de los pomelos se enfríe un poco y, justo antes de servirlos, decora cada uno con 2 cucharadas de nata montada al ron. Si los pomelos están demasiado calientes o la nata montada se queda demasiado tiempo sobre la fruta caliente, empezará a derretirse y estropeará la presentación, aunque seguirá estando riquísima. ¡Que aproveche!