Ingredientes
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Salsa para untar de mantequilla, mostaza y miel
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Chuletas de cerdo
Instrucciones
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01
Seca bien las chuletas de cerdo y sazónalas generosamente por ambos lados con sal kosher y pimienta negra. No te lo compliques: a la carne de cerdo le encanta la sal, y un sazonado sencillo deja que la salsa se encargue de lo demás. Termina echándoles un poco de aceite.
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02
Enciende tu Kamado Joe con una configuración de dos zonas: calor directo en un lado para dorar y calor indirecto en el otro para terminar la cocción. Esta configuración te permite controlar totalmente la cocción de principio a fin.
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03
Pon el KJ Baster directamente sobre la parrilla, en la zona de cocción directa. Añade mantequilla y deja que se derrita; después, incorpora la mostaza de Dijon y la miel. Fíjate en ese precioso humo de mantequilla: ahí es donde se está creando todo el sabor, justo delante de ti.
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04
Coloca las chuletas en la zona de calor directo. Antes, haz una prueba rápida deslizando algo por las rejillas: si no se pega, ya estás listo para empezar. Doralas hasta que tengan una corteza dorada e intensa y la caramelización esté en su punto.
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05
Cuando te guste cómo se están dorando, unta bien las chuletas con la mantequilla de mostaza y miel y, después, pásalas al lado de cocción indirecta para terminarlas. A partir de aquí, todo es cuestión de ir untándolas: Baste → Dar la vuelta → Baste → Dar la vuelta Repite este proceso entre 4 y 5 veces, creando un precioso glaseado brillante con cada pasada. Cada capa aporta más complejidad, más color y más sabor.
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06
Cocínalas hasta que la temperatura interna alcance los 147 °F. No hace falta que las chuleta de cerdo se pasen de cocción: sácalas del fuego cuando alcancen los 147 °F para que queden jugosas y tiernas, con el punto justo de rosado.
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07
Deja que las chuletas reposen unos minutos antes de servirlas. El glaseado se asentará, los jugos se redistribuirán y el resultado será algo que realmente vale la pena contar a tus amigos.